Desde esa tarde del mes de octubre de 2007 han sido muchas las horas de entrenamiento, y de competición en compañÃa de buenos amigos. En los últimos años me habÃa planteado tres retos principales; las maratones de Barcelona, New York y ParÃs. El camino hacia estas maratones ha estado plagado de numerosas pruebas de todo tipo; carreras de 10k, medias maratones, triatlones, etc... que han tenido como resultado que me plantee lo que considero el mayor desafÃo que puedo concebir sin desmontar mi vida personal y profesional: un Ironman.
Me gusta pensar que el camino hacia este Ironman empezó hace ya muchos años, cuando siendo joven me negaba a aceptar las creencias limitadoras que nuestro entorno (profesores, familia, amigos, etc....) y la sociedad nos tratan de imponer. De verás soy de la opinión de que todos somos capaces de llevar a cabo aquello que nos proponemos.....todo depende de cuánto ansiemos conseguirlo.
A nivel fÃsico, el arranque se produjo en 2006, cuando mi hermano Pablo me planteó (o se lo planteé yo a él?) la posibilidad de hacer un maratón. Era una idea peregrina, pero planteada entre dos tipos "cabezones" y con un punto de inconsciencia. Por aquel entonces pesaba 98 kilos. A pesar de nuestra ignorancia, y de las circunstancias adversas (ausencia de un plan de entrenamiento, preparación especÃfica inexistente, y sobrepeso evidente), logré finalizar mi primer maratón en un tiempo de 4h11m a base de mucho empeño, sufrimiento y sacrificio. TodavÃa recuerdo como apenas podÃa caminar al levantarme por las mañanas a causa de una tendinitis crónica fruto del entrenamiento, el calzado inadecuado y mis kilos de más.
Otro capÃtulo destacado de esta historia se produjo en Octubre de 2007, justo unos dÃas antes de que Arturo entrase por la puerta de la habitación 511 de la ClÃnica Quirón de Barcelona.......La noche del 30 de septiembre empecé a notar los sÃntomas de lo que horas más tarde descubrirÃa que era una pancreatitis. Esta pancreatitis llegó después de muchos meses de poco entrenamiento y mucho trabajo, e hizo que diese con mis huesos y michelines en la cama de un hospital. Como soy de los que veo siempre la botella medio llena, desde el momento en que me dijeron que, a excepción de una estricta dieta, podrÃa hacer todo tipo de deporte con normalidad, aquello me pareció una experiencia muy enriquecedora gracias a la cual pude re-organizar mi vida, y prioridades.
Como os decÃa, desde entonces he participado en un montón de carreras, algunas maratones y he sentido una enorme satisfacción al constatar que el cuerpo sigue puntualmente los dictados de la mente.
Un triatlón de larga distancia, conocido como Ironman, es algo aspiracional, un reto (im)posible, una manera de probar de lo que somos capaces de hacer si realmente lo deseamos. En fin, una oportunidad de probarnos, de romper con esas creencias limitadoras.......y en estos momentos para todos nosotros es la oportunidad de aportar nuestro grano de arena y ayudar a todas aquellas personas que de verdad lo necesitan. Desde la fundación Caico desarrollan una labor excepcional de apoyo en la lucha contra el cáncer a aquellas familias con niños afectados por esa terrible enfermedad. Desde aquà mi reconocimiento y todo mi apoyo a los profesionales que trabajan para Caico por la labor que realizan con todos estos niños.
| < Prev |
|---|




